Pintores de la tierra, de nuestra tierra, y relevantes, son muchos, no en vano Valencia es conocida también como cuna de artistas. Pero no es acerca de los pintores valencianos en general de quienes vamos a tratar en esta Tribuna, no pocos de ellos –de antaño y de ahora– auténticos genios de fama universal. Nuestra atención queremos centrarla hoy en torno a los por antonomasia llamados “pintores de la tierra”, es decir aquellos cuya obra está cimentada de modo principal sobre la temática campesina y, además, están vivos y por ende cosechando éxitos: Conrado Meseguer y Rafael Mocholí..., verbi gratia y por citar sólo dos de los más excelsos, ambos jurados de los premios Fuvama desde su creación, en 1999, descubridores por tanto de nuevos valores.

Contemplar una exposición de Mocholí es una fiesta para los ojos y una alegría para el espíritu, especialmente si ese espíritu y esos ojos que la contemplan son valencianos. De mi llorado amigo, académico de Bellas Artes, Felipe G. Perles Martí, tomo la frase y con ella engalano estas líneas. Hace más de treinta años tuve la satisfacción –mejor, el honor– de poner en marcha una campaña en pro de Fontilles, de la que pintores valencianos fueron los protagonistas bienhechores. Como responsable de la revista sanatorial –gracias a la confianza que en nosotros depositó José Joaquín Viñals Guimerá, a la sazón alma máter de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Valencia, patrono tesorero de Fontilles y personaje imprescindible en la Valencia cultural, económica y social– conseguí que varios artistas prestigiosos del momento donaran alguna de sus obras para ser subastadas a beneficio del centro hanseniano que en 1909 fundara el padre Ferrís.

Mocholí fue uno de esos pintores altruistas. Y los enfermos del valle amurallado se lo agradecieron como sabían y podían hacerlo: con el corazón y a través de las páginas de su órgano informativo.

En el número de Fontilles correspondiente al mes de julio de 1974, embellecida su portada con el óleo ofrecido – Naturaleza muerta – decíamos: “Manuel Real Alarcón, presidente de Arte Actual, otro buen amigo y colaborador del leprocomio, testigo del loable gesto, enjuicia así, a nuestro requerimiento, al gran pintor: Podemos llamar a Rafael Mocholí el pintor de la intimidad. De esos interiores quietos, sosegados, interminables, espirituales [...]. Es la filosofía, el sentimiento, la prudencia y la elegancia del autor”. Otros críticos de reconocida solvencia –añadíamos–, tanto valencianos como de diversos puntos de España, coinciden en exaltar los méritos de este pintor de las cosas humildes , en cuya pintura ‘hay una primorosa artesanía: algo de lo que Ortega y Gasset afirmó de los temas de Azorín, primores de lo vulgar ”. Tras unos elogios de Carlos Sentí y Rafael Santos Torroella, concluíamos: “Galardonado con primeros premios nacionales y medallas de oro en concursos y salones, la obra de Rafael Mocholí es ampliamente conocida en el extranjero, figurando muestras de la misma en distintas colecciones de Francia, Suiza y Alemania”.

Nacido en Valencia en 1930, desde que inicia su verdadera actividad artística impulsado por la Obra Sindical Educación y Descanso, obteniendo en la década de los sesenta los máximos galardones en el disputado Salón de Primavera, los cuadros luminosos de Mocholí que perpetúan la esencia de la huerta y las tradiciones del mar, constituyen en su conjunto un genuino museo de la Valencia rural y marinera.

Honores y reconocimientos dispensados aquende y allende las fronteras, por los Ministerios de Educación y Ciencia e Información y Turismo, Ayuntamiento de Xàtiva, Colegio de Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer, Rotary Club Valencia-Sol, Gran Price Internacional d’Art Helieu de Montreux (Suiza), Museum of Contemporany Hispanic Art de San Francisco de California..., avalan su trayectoria artística, jalonada por cerca de un centenar de exposiciones individuales en galerías de arte de Valencia, Madrid, Barcelona, Alicante, Palma de Mallorca, Castellón, Burgos, Burriana, Gandia, Vic, San Juan de Puerto Rico, etcétera.

Una de sus creaciones más espectaculares es el colosal mural de 70 metros cuadrados que enriquece el Altar Mayor de la iglesia de san Martín de Porres de l’Oliveral, inaugurado el 4 de enero de 1994. También en 1999 diseña, dirige y pinta el altar de la Junta Vicentina de Russafa.

Nuestro biografiado es uno de los contados valencianos de pro que en vida tiene dedicada una calle: la que en 1996 el Ayuntamiento de Valencia rotuló con su nombre en la pedanía de Castellar-l’Oliveral.

Como ha escrito el catedrático de la Complutense y valenciano de adopción, Francisco José León Tello (introductor de nuestro libro Crónicas de medio siglo ), los cuadros de Mocholí “quedarán como testimonio de una arquitectura y de unos utensilios que responden a una civilización agrícola transformada en nuestros días; en ese sentido presentan una acentuada significación social”.

José Forés Lahoz

 

Mocholí supera con el realismo el impresionismo valenciano.

Sus cuadros son luminosos y ofrecen interés cromático, pero no es solo la luz, sino el objeto lo que interesa. Su pintura define la realidad. Exalta la cosicidad de los seres porque expresa la seriedad a través de la relevancia de sus manifestaciones fenoménicas. Las pinceladas se adensan en la determinación de los volúmenes. Se inspira en ambientes rurales en trance de desasparición: sus cuadros quedarán como testimonio de una arquitectura y de unos utensilios que responden a una civilización agrícola transformada en nuestros días ; en este sentido presentan una acentuada significación social. Es minucioso en el dibujo, pero su temperamento le impide quedar limitadoen un ámbito reducido....

Francisco José León Tello ("Goya" Revista de Arte)

 

.....La generosidad de Mocholí nos regala la vista con temas entrañables tratados con maestría, creados con su buen hacer y largos años de oficio querido y sufrido, con colores de tonos logrados y exclusivos y un ambiente sutil, un clímax propio, que hacen que su lenguaje pictórico emita un mensaje sedante captado por el espectador de su obra en una comunicación artística enriqueceora y gratificante

Felipe G. Perles Martín ( Real Academia de Bellas Artes de Valencia)

 

 

Clara luz mediterránea, impregna una obra que se manifiesta como documento de una propia cultura rural: las tierras conreadas, la artesanía y la rusticidad de las arquitecturas típicamente valencianas. El artista reivindica la sencillez del mundo rural, el trabajo del campo cotidiano, sin problemas raros, la tranquilidad el campo, como elementos todavía no contaminados por la civilización industrial. Es un canto a una manera de vivir pacífica , simple y altamanete sana. El artista se erige como agente concienciador de la no destrucción de un mundo rústico y si malogrado porque como a todo, le llega su extinción. Mocholí habrá dejado un verdadero documento para generaciones posteriores.

Su amplio recurso técnicole permite recrear el medio donde vive. Un perfecto dibujo,una precisión de contornos y de pinceladas, juntamente con una estructura de la composición irreprochable, dán los elementos de una pintura acabada y de deliciosa concreción.

Maria Angeles Ferrer ( Critica de Arte del Periodico AUSONA , VIC Barcelona)

 

Sin duda, el espirutu del pintor se refleja - casi siempre- en sus obras, aunque, posiblemente, no se lo proponga. Es algo que acontece de forma un tanto enigmática incluso para el propio artista.

Contemplando esta hermosa exposición de Rafael Mocholí, adquiere realidad y grandeza aquello de : " el alma se serena" .Si, el alma se dulcifica al ver estos cuadros, porque nuestra ya exigente sensibilidad, nuestro mas recóndito sentir, y nuestra espiritualidad toda, van a besar - a través de la mirada-, todo ese pequeño gran mundo que, los expertos pinceles de Mocholí han sabido crear: agavillando lo humilde, exaltando lo rural y hondamente valenciano, y también lo preciosamente sencillo.Ya lo dijo el poeta Juan Ramón Jimenez :

"huye de los artificioso

lo sencillo es lo de ley

¿Ves el mar si es hermoso?

pues mas sencillo que es "

(ahora pienso cuanto le hubieran gustado estos cuadros al gran poeta de Moguer)

Lluis Martínez Richart ( Asociación de Escritores y Artistas Españoles, Divulgador de Arte)